En octubre
del año pasado mi hermano me dijo “Me venden un Kindle 3 en $300.000, ¿Qué dice?”
Yo, emocionado, reúni la mitad del dinero lo mas rápido que pude, para que lo compráramos
entre los dos, y desde que llego a mis manos el pequeño lector electrónico, he
adquirido desde la tienda online de Amazon, una decena de libros en español y
en ingles, que han ocupado la mayor parte de mi tiempo de lectura.
| Kindle 3 |
Hay que
decir que, sin embargo, el aparatico no es perfecto, y la experiencia no ha
sido del todo utópica. La pantalla asemeja mucho al papel, y no refleja ni
brilla, por lo que no cansa los ojos como una pantalla normal de computador, además,
el sistema es sencillo e intuitivo, y, en general, la experiencia de lectura es
agradable, por las múltiples opciones de personalización, que permiten adaptar
el tamaño de la letra, y el espaciado. El único problema que se le puede
encontrar, es la limitada biblioteca en español de la tienda oficial en Amazon.com (aprender ingles fue, despues de todo, una buena idea),
y ese extraño sentimiento que asemeja a la nostalgia producida por los libros
de papel.
| Se puede ajustar el tamaño de letra, para una lectura mas comoda |
Puede sonar
extraño, y hasta cursi, pero los libros físicos evocan en aquel que gusta de la
literatura, un sentimiento totalmente distinto al obtenido de leer en un
computador, o incluso en una tableta especializada para la lectura como el Kindle.
Tal vez sea la textura de las páginas, o el olor característico cuando releemos
un libro que ha estado guardado por un tiempo, o, simplemente, nos resulta más cómodo
pasar la página en vez de presionar un botón.
Sé que no
estoy solo, y que hay muchos que comparten mi posición, y se, por eso, que no
hay peligro de que el libro físico desaparezca, ni tampoco de que se convierta
en objeto raro de colección, pues no solo los precios de las nuevas tecnologías
lo impiden en el corto plazo, sino que además las personas que piensan como yo,
seguirán usando la herramienta mas cómoda para leer y regalar.
Por lo
pronto, yo seguiré leyendo en mi Kindle cuando sea mas conveniente comprar un libro en
Amazon, así sea en dólares, que en la librería, porque son mas baratos (e
incluso gratis, en el caso de los clásicos), porque son trabajos que seguramente nunca seran traducidos, o, simplemente, porque es mas comodo leer a un autor en su idioma original, si se tiene la oportunidad.
Comparto su opinión. Me gusta más el libro físico. En un escenario futurista, si toda la tecnología sufriera un terrible apagón apocalíptico, la Humanidad no tendría otro recurso para consultar salidas y explicaciones al caos que leer en los libros impresos sus soluciones y sus desgracias. Cuántos dijeron que la radio y el periódico impreso desaparecerían con Internet...los medios no desaparecen...mutan...hoy incluso seguimos escribiendo en las paredes como egipcios, griegos, romanos y aztecas...pese a que podríamos hacerlo solo en Facebook...es lo que yo llamaría la connivencia de la tecnología.
ResponderEliminarCuidado con las tildes...bien por el estilo anécdota del texto. Cal. 4.5