martes, 14 de febrero de 2012

E-books vs Libros Fisicos


En octubre del año pasado mi hermano me dijo “Me venden un Kindle 3 en $300.000, ¿Qué dice?” Yo, emocionado, reúni la mitad del dinero lo mas rápido que pude, para que lo compráramos entre los dos, y desde que llego a mis manos el pequeño lector electrónico, he adquirido desde la tienda online de Amazon, una decena de libros en español y en ingles, que han ocupado la mayor parte de mi tiempo de lectura.

Kindle 3

Hay que decir que, sin embargo, el aparatico no es perfecto, y la experiencia no ha sido del todo utópica. La pantalla asemeja mucho al papel, y no refleja ni brilla, por lo que no cansa los ojos como una pantalla normal de computador, además, el sistema es sencillo e intuitivo, y, en general, la experiencia de lectura es agradable, por las múltiples opciones de personalización, que permiten adaptar el tamaño de la letra, y el espaciado. El único problema que se le puede encontrar, es la limitada biblioteca en español de la tienda oficial en Amazon.com (aprender ingles fue, despues de todo, una buena idea), y ese extraño sentimiento que asemeja a la nostalgia producida por los libros de papel.

Se puede ajustar el tamaño de letra, para una lectura mas comoda


Puede sonar extraño, y hasta cursi, pero los libros físicos evocan en aquel que gusta de la literatura, un sentimiento totalmente distinto al obtenido de leer en un computador, o incluso en una tableta especializada para la lectura como el Kindle. Tal vez sea la textura de las páginas, o el olor característico cuando releemos un libro que ha estado guardado por un tiempo, o, simplemente, nos resulta más cómodo pasar la página en vez de presionar un botón.

Sé que no estoy solo, y que hay muchos que comparten mi posición, y se, por eso, que no hay peligro de que el libro físico desaparezca, ni tampoco de que se convierta en objeto raro de colección, pues no solo los precios de las nuevas tecnologías lo impiden en el corto plazo, sino que además las personas que piensan como yo, seguirán usando la herramienta mas cómoda para leer y regalar.

Por lo pronto, yo seguiré leyendo en mi Kindle cuando  sea mas conveniente comprar un libro en Amazon, así sea en dólares, que en la librería, porque son mas baratos (e incluso gratis, en el caso de los clásicos), porque son trabajos que seguramente nunca seran traducidos, o, simplemente, porque es mas comodo leer a un autor en su idioma original, si se tiene la oportunidad.